Este mes en BACO ponemos el foco en un proyecto que hace honor a su nombre: Temerario.

Un proyecto joven, valiente y sin miedo a hacer las cosas de otra manera. En un mundo del vino muchas veces marcado por normas, etiquetas y caminos ya trazados, Temerario apuesta por la personalidad, el viñedo y una forma de entender el vino más libre y directa.

Detrás de sus vinos hay una idea clara: intervenir lo justo, dejar que el viñedo hable y elaborar vinos que transmitan identidad sin artificios.

Hemos hablado con ellos para conocer cómo nace el proyecto, qué hay detrás de su filosofía y hacia dónde camina una de las propuestas más interesantes del panorama actual.

¿Cómo nace el proyecto Temerario y qué hay detrás del nombre?

La idea de comenzar a elaborar nuestras propias parcelas llevaba mucho tiempo en el aire. De hecho, el registro de Temerario en la OEPM es de 2016. Pero requería de un cambio de vida importante, dejar un trabajo estable que aportaba bastante seguridad a la familia para dar este salto al vacío, un tanto temerario. Es normal que nos lo pensáramos tanto.

El nombre Temerario viene del apodo de mi padre en el pueblo y, además, nos parecía que tenía la fuerza suficiente para representarnos y ese múltiple sentido que se busca muchas veces en este tipo de cosas.

¿Cómo definiríais vuestro estilo de elaboración?

Nuestro estilo de elaboración lo estamos definiendo a medida que pasa el tiempo y vamos viendo con qué nos sentimos más o menos cómodos. Somos un proyecto muy joven (solo 3 cosechas) y nos quedan muchos detalles todavía por afinar.

Aunque es verdad que de momento vamos por un camino muy concreto: mucha fruta, buscar más la personalidad que la potencia en nuestros vinos y dejar muy a flor de piel la variedad, el terreno y las condiciones climáticas de cada añada.

Me gusta pensar que elaboramos de una forma valiente, en el sentido de que no nos gusta tapar nada, solo conducir lo que nos encontramos hacia algo agradable.

¿Qué buscáis en el viñedo y cómo trabajáis tanto la parte de campo como la de bodega?

Las viñas que elaboramos son las que más nos han gustado siempre de las que tenemos en casa. Por suerte tenemos una explotación atípica, con muchas viñas en vaso, donde se han mantenido algunas parcelas de Garnacha, nuestra viña de Viura y la de Mazuelo.

Estoy agradecido a mi padre porque, si hubiera convertido todo a Tempranillo en espaldera, yo lo tendría mucho más difícil para hacer algo llamativo. En viñedo se implicó mucho mi hermano, que es quien lleva la hacienda familiar.

Hemos eliminado herbicidas completamente, sustituyéndolos por trabajo con intercepas. No usamos ningún insecticida ni abonos minerales, y veremos en qué podemos ir profundizando en el futuro.

En bodega sabemos que venimos muy condicionados por lo que nos traigamos de la viña y, viniendo de la zona más cálida de Rioja, la búsqueda es adelantar ligeramente la vendimia para mantener la acidez y conseguir vinos bastante directos y frescos. Buscamos fruta muy entera y turgente para que los vinos transmitan esa misma sensación.

En bodega solo hay que tratar con cuidado lo que cosechamos, pero detalles como la crianza en barricas grandes o el mínimo uso de sulfuroso son determinantes para mantener la fruta y la expresión varietal que buscamos.

Si alguien no conoce Temerario, ¿qué vino le recomendarías para empezar y por qué?

A mí me encanta empezar las catas con nuestro Rosado. En las ferias suelo hacerlo así porque es el único vino que no tiene paso por madera; de ahí paso al blanco y después a los tintos.

Pero me paro mucho en la explicación de nuestro Rosado y por qué es así y no de otra manera. Creo que define a la perfección el proyecto, en el sentido de que no se hacen rosados así y, por tanto, no tienen un mercado o nicho claro.

No pasa nada. Lo comunicamos y creamos poco a poco ese mercado y ese nicho, de la misma forma que nos está tocando hacer a nivel de proyecto. Poco a poco irán confiando en nosotros más restaurantes, puntos de venta y distribuidores.

La apuesta es arriesgada y diferente y, sobre todo, nos define muy bien. Al final, eso es lo importante y es lo que nos está permitiendo conectar muy bien con el público.

Temerario es, ante todo, una forma de entender el vino sin filtros.

Un proyecto que apuesta por la autenticidad, por el viñedo y por hacer vinos que no buscan gustar a todo el mundo, sino conectar con quien los bebe.

🍷 Puedes encontrar sus vinos en nuestra tienda física y en la web.
🎧 Y si quieres conocer su historia en primera persona, escucha el nuevo episodio de Momentos DiVinos en Spotify.

Nos vemos en BACO. Con vinos que dicen algo.

Juan José Muñoz Espinosa